
María Graciela Burga Bielsa habló sobre el crecimiento de la demanda de salud mental en Bragado
En el marco del Mes Amarillo, dedicado a la prevención del suicidio, la doctora María Graciela Burga Bielsa estuvo en “El Conversatorio”, el programa conducido por Lilian Labaqui, donde mantuvo una extensa charla sobre la situación actual de la salud mental y los desafíos que atraviesa la comunidad.
La profesional, médica recibida en la Universidad de Buenos Aires, con formación de posgrado en psicodermatología y psiquiatría infantojuvenil, es actualmente jefa del Servicio de Salud Mental del Hospital Municipal San Luis. Desde ese lugar, compartió su experiencia de trabajo y analizó los cambios que se fueron registrando en los últimos años.
Uno de los primeros conceptos que planteó fue la necesidad de ampliar la mirada sobre la salud mental. Explicó que durante mucho tiempo estuvo asociada casi exclusivamente a la enfermedad psiquiátrica y al tratamiento con medicación, mientras que actualmente se entiende también como una construcción relacionada con el bienestar, los vínculos, la vida social y la capacidad de cada persona para afrontar las distintas situaciones y conflictos de la vida.
“Hablar de salud mental no significa hablar sí o sí de una patología”, explicó Burga Bielsa, y remarcó que se trata de una dimensión que atraviesa a todas las personas.
UN SERVICIO CON MAYOR DEMANDA
Durante la entrevista, la doctora también explicó cómo funciona actualmente el Servicio de Salud Mental del Hospital Municipal San Luis.
Según detalló, el equipo está integrado por tres psiquiatras, nueve psicólogos, dos enfermeras que cumplen tareas administrativas y de recepción, dos psicopedagogas, una trabajadora social y un supervisor externo.
Si bien se trata de un equipo numeroso, Burga Bielsa señaló que la demanda es cada vez mayor y que los recursos disponibles muchas veces resultan insuficientes frente a la cantidad y complejidad de las situaciones que llegan al hospital.
La profesional contó que trabaja en el hospital desde hace aproximadamente 20 años y que pudo observar un cambio muy importante respecto de otras épocas. Según explicó, después de la pandemia aumentó considerablemente la cantidad de personas que buscan asistencia y también se modificaron las características de las situaciones que se presentan.
Entre las consultas aparecen actualmente crisis de ansiedad, ataques de pánico, depresión, aislamiento, autolesiones y situaciones vinculadas con ideas de muerte, entre otras problemáticas.
En este contexto, destacó el valor de la primera escucha como una herramienta fundamental para contener a la persona y comenzar a comprender qué hay detrás de aquello que la llevó a pedir ayuda.
LAS DIFICULTADES DE LA ATENCIÓN EN SALUD MENTAL
Otro de los temas abordados fue la aplicación de la Ley Nacional de Salud Mental 26.657 y las dificultades que todavía existen para completar los dispositivos y alternativas de atención previstos por la normativa.
Burga Bielsa consideró que la ley tiene aspectos muy positivos, pero señaló que todavía existen caminos que no terminaron de construirse y que esto genera dificultades especialmente al momento de pensar determinadas derivaciones.
También explicó que actualmente el Hospital San Luis tiene una importante cantidad de pacientes de salud mental internados dentro del hospital general.
Según detalló, el establecimiento cuenta con 26 camas de clínica médica y durante los últimos meses se registró una ocupación importante, con un promedio de alrededor de 10 camas ocupadas permanentemente por pacientes de salud mental.
La especialista explicó que las internaciones deben ser lo más breves posibles, aunque existen situaciones en las que las características del padecimiento hacen difícil sostener determinados tratamientos dentro de un hospital general.
ADOLESCENTES, REDES SOCIALES Y NUEVAS PROBLEMÁTICAS
La situación de los adolescentes y jóvenes ocupó un capítulo importante de la conversación.
Burga Bielsa explicó que la adolescencia es una etapa particularmente vulnerable, atravesada por la búsqueda de identidad, la necesidad de pertenencia y la importancia que adquiere la mirada de los demás.
A esto se suma, según señaló, la permanente exposición a las redes sociales y la búsqueda de aceptación a través de los llamados “likes”.
Cuando estas situaciones se vuelven difíciles de transitar pueden aparecer trastornos de ansiedad, conductas de aislamiento, depresión, autolesiones e ideación suicida.
La profesional remarcó que esos comportamientos son síntomas detrás de los cuales existe una historia personal y subjetiva que necesita ser escuchada y trabajada.
CONSUMOS PROBLEMÁTICOS
También hubo espacio para hablar de los consumos problemáticos.
Burga Bielsa señaló que cuando se habla de consumo problemático no necesariamente se hace referencia solamente a las sustancias. También pueden existir consumos vinculados con el alcohol, las redes sociales o determinadas actividades y comportamientos.
En todos estos casos, explicó, es importante poder observar qué está ocurriendo detrás de esa conducta y qué lugar ocupa dentro de la vida de la persona.
MES AMARILLO Y PREVENCIÓN DEL SUICIDIO
En el marco del Mes Amarillo, uno de los momentos más importantes de la entrevista estuvo relacionado con la prevención del suicidio y la posibilidad de reconocer señales de alarma.
Burga Bielsa explicó que algunos cambios de conducta pueden funcionar como indicadores a los que familiares, amigos o compañeros deberían prestar atención.
Entre ellos mencionó los cambios abruptos en la manera de comportarse, el aislamiento, la apatía, la pérdida de deseos o intereses y determinadas conductas de riesgo.
En los adolescentes, por ejemplo, señaló que algunas conductas excesivamente riesgosas también pueden constituir señales de alarma.
Otro aspecto al que hizo referencia fue cuando una persona comienza a dejar determinadas cuestiones preparadas, ordenadas o resueltas, aunque aclaró que no siempre estas señales son visibles para quienes están alrededor.
Por eso, destacó la importancia de estar atentos, escuchar y no minimizar los cambios que puedan observarse.
LA NECESIDAD DE CONSTRUIR UNA RED
Hacia otro tramo de la conversación, Burga Bielsa planteó qué debería fortalecerse como comunidad para mejorar la atención y prevención en salud mental.
En ese sentido, valoró las mesas intersectoriales y las jornadas de salud mental, y consideró fundamental que las distintas instituciones puedan trabajar de manera articulada.
También destacó especialmente el vínculo entre las escuelas y el sistema de salud, ya que en el ámbito educativo pueden detectarse muchas situaciones que requieren acompañamiento.
“Se puede armar una red, pero una red que sea sólida”, sostuvo, al remarcar que debe existir comunicación y posibilidad de ida y vuelta entre quienes forman parte de esa red.
ESCUCHAR, ACOMPAÑAR Y SABER ESPERAR
En el cierre de la entrevista, Lilian Labaqui le preguntó qué aprendió después de tantos años de estar frente a personas que atraviesan situaciones de sufrimiento.
Burga Bielsa destacó que los propios pacientes también son una fuente permanente de aprendizaje y que la experiencia permite comprender que el sufrimiento humano es subjetivo y diferente en cada persona.
En ese sentido, resaltó la importancia de escuchar, acompañar y contener, pero también de saber esperar los tiempos de cada paciente.
La profesional sintetizó parte de su experiencia en una idea central: escuchar, esperar, contener y saber en qué momento actuar.
“Siempre es lindo hablar de la salud mental, que la construimos entre todos y nos atraviesa a todos como personas”, expresó Burga Bielsa al finalizar la charla en “El Conversatorio”, dejando planteada la importancia de seguir generando espacios para hablar de salud mental y prevención.