
Nuevos radares en jurisdicción de Chivilcoy reabren la discusión por el modelo de control vial
La instalación de dos puntos de fiscalización electrónica con límite de 60 km/h volvió a poner sobre la mesa el debate sobre seguridad vial.
Dos nuevos radares de control de velocidad fueron instalados en jurisdicción de Chivilcoy, uno en el predio ferial de la Asociación Rural y otro en la rotonda que conecta la Ruta Nacional 5 con la Ruta 30. Ambos funcionan con una velocidad máxima de 60 km/h y ya figuran registrados en plataformas y aplicaciones de tránsito.
Más allá del hecho técnico, la medida reactivó un debate que en la región nunca terminó de saldarse: ¿los radares son una herramienta de prevención o un mecanismo recaudatorio? Intendentes, concejales y actores del sector productivo vienen discutiendo desde hace años la necesidad de reforzar la seguridad, pero también reclaman reglas claras y coordinación interjurisdiccional.
El despliegue del sistema vial provincial y municipal suele tener impacto directo en la dinámica económica local, especialmente en corredores con tránsito de transporte pesado, logística y turismo. En este caso, la ubicación de los dispositivos vuelve a mostrar la centralidad de Chivilcoy como nudo de rutas regionales.
Mientras los municipios avanzan con su propio esquema de fiscalización, la discusión política seguirá siendo la misma: seguridad vial sí, arbitrariedad no. Y la provincia, otra vez, quedará en el centro del tablero.